Muy tarde para un beso.
En aquellos años los domingos eran muy especiales para mi, la veía a ella con sus ojos fuertes, su tez suave como la seda y sus palabras dulces como la más tierna flor de primavera, eran la tónica de esos días que ansiaba cada semana.
Ir a buscar a mi mejor amigo a donde alojaba para irnos a la Escuela, eran lo que más añoraba, el alojaba en casa de tres bellas hermanas. Y yo un lobo esterpario que no buscaba nada más que mi propio ser, no dudaba en ir cada día a la casa de quién de a poco me hacía latir ocultamente, aunque mi cuerpo no lo quisiera demostrar, pero cada día que iba me adelantaba cada día más solo para verla a ella con la excusa de ir a buscar a mi carreta, y así buscar entrelazar con ella esas palabras que me encantaban y ver esos dulces labios moverse, como si en cada movimiento me atraparan en un sueño eterno.
Cada domingo los añoraba, llegar a ese pasaje de casas antiguas y colores suaves, ocultas del sol gran parte del año, pero no lo necesitaban, pues con el brillo de sus ojos iluminaba todo el vecindario..... el tiempo pasaba como inexorablemente caen las hojas de un árbol en otoño.
Conversaciones y sonrisas intercambiamos una y otra vez, yo en silencio miraba su sonrisa y sus labios y su dulce figura, como deseaba besarla y abrazarla, pero mi interior me lo impedía, no podía pensar en siquiera en ver una lagrima en sus ojos...... yo no sabía cuanto me quedaba, cuanto más mi vida duraría, mi espíritu salvaje no me permitía ver a la flor más bella sufrir.... no podía dejar de desear besarla y decirle lo que sentía por ella, pero mi cuerpo no quería dañarla.... me consumi de a poco...... como una leña en una fogata....de a poco me aleje tanto como pude.
Ya no hubieron conversaciones ni menos ver el brillo de sus ojos, el destino nos mantuvo cerca, pero yo me mantuve huyendo de ella, como si ese beso que añoraba, en el fondo no lo deseaba dar. No podía pensar en lagrimas en sus ojos.......Me aleje tanto, que pasaron varios otoños sin ver su sonrisa, en los cuales divagué por la vida como un errante...... cuando regrese de mi viaje, nada sería lo mismo. No habría beso, no habrían conversaciones, no habría un abrazo soñado........ era tarde, muy tarde ella ahora brillaba en el cielo, era quizás una de esas estrellas que iluminan el camino para un ser errante......quizás muchas veces ilumino el mío cuando he estado perdido .......ya no habría beso..... solo sueños y añoranzas de lo que fue y pudo haber sido.
Nunca te di ese beso, llegue muy tarde para ti Carolina.
Daniel Malfanti
Nosotros como lectores.. Sufrimos la instalación mental del sentimiento de un poema...
ResponderEliminarPoder captar el alma de quien nos quiere transmitir el anhelo de un corazon que vivió por un sueño, un ideal que nunca llegó.
Nosotros como lectores.. Sufrimos la instalación mental del sentimiento de un poema...
ResponderEliminarPoder captar el alma de quien nos quiere transmitir el anhelo de un corazon que vivió por un sueño, un ideal que nunca llegó.
gxias, muchas gxias.
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