lunes, 4 de julio de 2016

La vida y una hoja.



Mientras observo el árbol de la entrada de mi casa, y recuerdo la conversación con mi hija, no dejo de pensar en la vida. Ya ha pasado el otoño, pero aún hay unas pocas hojas que no han caído, en eso una que quedaba en la parte superior se desprende, cae suavemente en un vaivén, que golpea ramas y una que otra hoja, así desciende como el reflejo de la vida, con golpes suaves y otros fuertes, a veces descendiendo perfectamente otras no tanto, desprende algunos pedazos al golpearse, como lo es la vida al dañarse o perder algo, el viento la mueve como si la quisiera alejar del tronco, como la separación de la familia en busca de un nuevo destino. La lleva por la arena, por los prados hasta un pequeño árbol donde arrima, seguramente se pudrirá y convertirá en abono para ese otro árbol, así como la enseñanza que le dejamos a nuestros hijos e hijas y seres queridos. Se transmite la vida en pequeño gestos y actitudes, y al ver la rama del árbol me doy cuenta que me cuesta distinguir de donde venía aquella hoja, así veo que aunque creamos que somos importantes en la vida debemos ser humildes, pues probablemente no fuimos tanto creímos. Si no, que fuimos parte del proceso de la vida como todo el resto y finalmente nos descompondremos como todos, para dar energía a las futuras generaciones.
Esa simple hoja, que algún día tuvo verde intenso y fue flexible como una pluma, hoy es de color café y quebradiza, no es que no sirva, pero ya cumplió su vida y da espacio a nuevas hojas en el árbol de la vida.


Buen día a todos.

por Daniel Malfanti.

viernes, 1 de julio de 2016

Letras, palabras y escritos




Letras, palabras, escritos y oraciones, leo y observo, me imagino tus manos tecleando cada una de ellas y tu sonrisa como si con ello fueras a dañarme, letras que solo demuestras que nunca me conociste y nunca me has conocido, escribes desde la más completa ignorancia, opinando con tal liviandad que tus palabras flotan sin necesidad de una brisa calma, ligeras y sin contenido, como si fueran una pluma sin tinta......nada que puedan dejar en el papel y que con el paso del sol se evaporen y este quede limpio como si nada los grabara.  Es más, en la soledad donde hay tiempo de armonía y relajo no existe un momento en que vengas a mi mente, es como si nunca exististe, algo vacío y sin contenido....cada palabra tuya busca daño y desprecio, como si lograr destruirme fuera una victoria....que distintos somos y fuimos, mientras tu buscas eso y quién sabe que más, yo busco la paz y el futuro, un camino turbulento quizás, pero digno de ser contado, no por intentar destruir a alguien o algo, si no por edificar donde nadie pudo.

Ante tus palabras, no tomo más que momentos de libertad de pensamiento, mirar donde nadie a mirado, y sentir donde nadie a sentido, como un beso inesperado o una caricia desprevenida, o simplemente ver como una hoja desprendida de un árbol cae con tal liviandad que siento estar en el mar, en mi último buceo esperando que la vista se nuble tras el último suspiro. Así descansar, aunque sea un momento antes de partir a una nueva aventura.
por Daniel Malfanti.


sábado, 25 de junio de 2016

Calidad en tiempos de Marejada.

La calidad en tiempos de ajustes y un escenario económico complejo es muchas veces dejada de lado bajo la cultura de las tres B (Bueno, Bonito y Barato), por lo cual tanto en las solicitudes de servicios y productos uno se ve enfrentado al dilema de quedar fuera de muchos negocios, debido a que bajo el prisma de empresa seria, se sabe que un producto y servicio que no es de calidad solo puede durar un corto tiempo antes de una nueva falla o la necesidad de repetir un servicio más veces de lo que debería ser requerido.  Es por ello que en estos tiempos es más que nunca importante cambiar el paradigma al de Calidad, Eficiencia y Precio Justo, (CEPJ o CEP), evitando así que en una época de recursos escasos , las fallas y servicios repetidos  tengan repercusiones más serias en los negocios.   Esto plantea que en este tiempo es cuando más una empresa debería buscar la calidad al precio justo y con una eficiencia alta, para así estar segura en lo que tiene y en lo que hace.

Así con el CEPJ, evitar hundirse mientras se encuentra en espera de tiempos mejores.

Daniel Malfanti.

miércoles, 15 de junio de 2016

Simplemente tú.





La niebla lentamente se va, la humedad queda como el sabor a tus besos de ayer y el sol brilla como tus ojos cuando sonríes, aunque el frío prevalece, los recuerdos de tú mirada me calientan como las brazas de ese fuego de montaña a medio camino de luchar por la cumbre de un volcán. Aunque la brisa es suave siento en mi cara ese olor de miel que me irradias al hablarme con coquetería de tus deseos, que besos me dabas....mi corazón latía como si fuera el último beso de mi vida.

Mis heridas por este momento cicatrizan, solo dejando marcas pero desapareciendo de mi mente, como si la dulzura de tus manos fueran las de una hechicera que sana todo, aun la más profunda de todas.

Siento tus besos y tus manos buscando mi dolor, aunque ahora no estés a mi lado.  Sueño con cerrar mis ojos con tu recuerdo, con tu dulzura y tu sabor de piel imborrable de mi mente, irme a descansar con lo más bello que me paso en la vida, que fuiste simplemente tú.



domingo, 1 de mayo de 2016

Sin Musa no hay Poesía.


Dicen que la lejanía y el mar transforman la mente en una caja de añoranzas y sueños, muchas veces perdidos en el infinito mental, pero no por ello dejan de ser invaluables para quienes los tienen, es así que las palabras brotan como las flores después de una llovizna escasa en el desierto florido....llenas de colores con pétalos fuertes como si fueran a vivir una eternidad, pero sin ser cuidadas en las extensidades de la arena y la sequedad se ocultaran en corto tiempo, no sin antes en ese momento de felicidad compartir la grandeza de la vida con sus semillas que el viento expandirá hasta que otra agua del cielo vuelva a caer...... como ese beso que da un hombre de mar en los labios de esa mujer que deja atrás.... y que cada atardecer y amanecer recordara con el corazón envuelto en el calor de aquel beso que quizás jamas volverá a disfrutar.

Mientras el mar lo golpea una y otra vez, y el azul infinito lo rodea como un manto sagrado, no puede evitar ser lo que es, a pesar de sus besos y caricias añorar, su alma fija en un lugar no puede estar.  Es como un lobo que por más que se desee domesticar su espíritu salvaje jamás se dominara, siempre querrá volver a las estepas.
El viento lo golpea en medio de un sol abrazador, los cactus de la costa apenas con un verde tenue se mecen suavemente como sus manos al bailar bajo la música de un viejo piano que  toca "a time for us", la blancura de las casas le recuerdan su sonrisa permanente como si fuera con ella a abrazarlo y cobijarlo.
Su ojos de Musa son como caramelos de chocolate lo seducen cuando lo miran fijamente, aunque los esquiva no puede dejar de mirarlos... ella lo sabe pero duda.

Por eso bajo la brisa de esta isla volcánica de las costas africanas, una extensión de Europa en su avance, al ver como se mueve la escasa vegetación en un danza de sensualidad y coqueteo con la brisa marina, la poesía brota al recordar como ella se mueve al ritmo de la música y al sentir la humedad del mar, viene a la mente sus labios en esos besos largos y apasionados...

Si, sin Musa no hay poesía, y sin poesía no hay sueños ni esperanza.

lunes, 7 de marzo de 2016

Describirte me desconcierta




Sus manos se movían al son de la música, con tal suavidad que sus ojos no dejaron de verla, cada movimiento era como la chispa de una fogata en una noche helada, esa que cobija a un viejo explorador destruido por el frío, con un cuerpo maltratado por la vida. Ese calor que imagina le llega al alma, esta lejos muy lejos, sus ojos se humedecen de solo recordarlo, más la vida lo consumió como esa chispa de aquella fogata soñada. Ella se sigue moviendo como esa flor roja de ese jardín perdido en aquella montaña, no puede dejar de verla, ella sonríe con tal ingenuidad que le hace latir su corazón con tal fuerza que sus piernas lo levantan, aunque fuerzas no lo quedan, pareciera un fantasma que camina a su último destino, pero sus ojos vuelven a brillar como antaño, cuando comenzó ese viaje sin retorno. Ella mueve sus caderas como queriendo seducir al mundo, como si su cuerpo flotara en el aquel lugar, sus manos son de tal suavidad que contrastan de tal forma con ese viejo explorador que más pareciera un sueño sin destino. Él hecha sus cosas a la espalda, golpea con el pie las pocas cenizas que quedan, mira atrás a lo lejos solo se ve un resplandor en el cielo, una lagrima cae en su mejilla, pero su corazón late fuerte queriendo ocultar el dolor, sus ojos dan un pequeño parpadeo, como dando un adiós, su mano apoya duro su bastón en la tierra y gira hacia la oscuridad, cada paso lo aleja de esa mujer que lo hizo soñar, sabe que debe dejar todo atrás... no por no amar si no por ir a donde debe ir.

...

Describirte me desconcierta
Pensar en ti me ilusiona
Recordarte me encanta.

Daniel Malfanti.

jueves, 18 de febrero de 2016

Un cumpleaños, el mar y sueños.

Hoy bajo un sol radiante e intenso, con una brisa suave, la cual no logro distinguir de donde proviene,  alegra el día. Después de jornadas complicadas pero no por ellas buenas, el tiempo esta a mi favor, que agradable se siente, no se cuanto dure pero es grato. Es así que desde mi terraza al escribir estas letras no dejo de pensar en ese día algo complejo, ya sin nada en los bolsillos, más que migajas  y muchos sueños, pero con mis manos endurecidas por el trabajo, no esperaba más que una copa de vino con vista al mar en solitario. Pero quizo el destino que como por arte de magia todo se solucionara, gracias a la ayuda de amigos, los cuales sin pedirles nada lo hicieron posible. Las migajas se transformaron en esperanza y los sueños en pequeñas realidades, no importa cuanto se sude o no se pueda dormir, el camino de los sueños, es como navegar el mar. 
Navegar ese horizonte azul sin poder apreciar el destino, es la carta que lleva un navegante como hoja de ruta, en la cual bajo las luces de las estrellas le entrega una posición estimada, solo estimada pues no es exacta, como la vida misma en la realidad. Así fue ese día, como navegar en un mar azul, solitario, pero intenso, a veces oscuro... pero con el paso de los momentos aparecen las estrellas que te guían y no te dejan solo.

Más con la oscuridad iluminada por las estrellas añoro esos besos perdidos y ausentes, esas caricias suaves y candentes, y esa mirada tierna y lujuriosa... en un día como ese... pero al sentir esta brisa se que es posible repetirlos, es cosa que pasen momentos y situaciones, todo a su tiempo....calma y paciencia. 

Que buen vino lleno mi copa muchas veces esa noche, compartí historias a orillas del mar con amigos, de esos que te acompañan en las más locas aventuras, esas que parecen que no tendrán retorno...

Así un buen vino a orillas del mar se transformo en los sueños de la ruta a navegar en el futuro...

Buen día, recuerden soñar e ir tras sus sueños, nada es perfecto, pero esa imperfección es lo que condimenta la vida.


Daniel Malfanti